jueves, 23 de agosto de 2007

157/Entre Vista - La identidad nacional en un país cada vez más fragmentado - a Hugo Achúgar

El proyecto diferenciador fue clasista y racista”

Según el profesor Hugo Achugar, la idea de nacionalidad necesita de la excepcionalidad y en Uruguay “el proyecto diferenciador fue clasista y racista”. También aseguró que, aunque existe un proyecto democratizador e igualitario, rige una alta fragmentación y las brechas sociales son cada vez mayores.

Advirtió Achúgar que, desde el punto de vista teórico, “hay que ubicarse en una disciplina determinada; el Psicoanálisis, la Antropología, las Ciencias Sociales, la Politicología pueden dar respuestas distintas. Luego de muchos años de apostar, o creer, en una identidad ‘esencial’, de vigencia de una posición ‘esencialista’, quizás haya consenso en defender una concepción “constructivista”, hoy ampliamente mayoritaria, que sostiene que la identidad se construye en el devenir histórico”.

- En esa polémica, ¿se puede considerar al siglo 19 como esencialista y al 20 como una transición al constructivismo, hoy dominante?

- En principio, eso es cierto, porque desde el Estado Nación del siglo 19 la elite dominante impuso un proyecto esencialista, y eso también se dio en Uruguay, como en todos los estados “nacionales” – de América Latina, Europa, Estados Unidos – Si bien el positivismo es parte del pensamiento hegemónico, creo que también el espiritualismo estaba en la línea de pensar en una sociedad homogénea, siguiendo al pensamiento romántico del siglo 18. Es la línea de “una nación, una lengua, un estado” que perdura hasta (José) Stalin, que pudo haber agregado “un partido”.

- ¿Cómo se produce esa transición?

- Las transformaciones indican que la historia nunca termina de dar vueltas, y las realidades sociales de los estados multinacionales rompen con la unidad de los estados-nación. Sobre todo, el devenir o desarrollo de las fuerzas históricas y sociales hacen que ese esencialismo se liquide, aunque reaparece ahora en ciertos países, no se si puro o como pretexto que encubre otro tipo de razones. Pienso, por ejemplo, en ciertas resoluciones de gobierno respecto a la lengua en Holanda o Estados Unidos; o respecto a ciertas condiciones, que no se reducen al nacimiento o antecedentes sanguíneos, para alcanzar la calidad de ciudadano en Alemania. Fundamentalmente eso se vincula a la migración, que altera el pensamiento acerca de la identidad colectiva.

- Estamos viviendo una nueva balcanización europea, cuyo último acontecimiento fue la independencia de Montenegro.

- Allí hay un tema histórico de larga data, lo que habla Braudell de “fenómenos de larga duración”, donde se pueden incluir los procesos en los Balcanes, que habrían sido aplastados por distintas hegemonías puntuales. También está la interrogante acerca de las dimensiones necesarias, no sólo en territorialidad, de un Estado. Hay estados viables y otros que no lo son, unos que fueron viables en el siglo 19, que desaparecieron y luego renacieron dando cuenta de identidades locales, que en el escenario global del siglo 20, y más en el del 21, ya no tienen la misma fuerza ni el mismo sentido.

EL PROCESO NACIONAL

- ¿Cómo fue ese proceso en Uruguay?

- La identidad que asoma cuando nace el país, y se prolonga en el canto al gaucho o al mestizo, o en el absurdo que implica el Tabaré de Zorrilla como proyecto de construcción de un fenómeno nacional, se enfrenta a la nueva migración, la de las décadas del diez, veinte y treinta del siglo pasado – desde los “cocoliche” italianos a turcos, rusos y otros – que obliga a barajar de nuevo en cuanto a qué significaba ser uruguayo. Ahí es nuevamente el Estado que, sobre todo a través de la educación, hace posible el proceso de integración en un proyecto nacional.

- Quizás eso lo anticipó el impacto de la reforma vareliana.

- Como proyecto de construir “lo uruguayo”, instrumento muy valioso de apertura. Sin duda, ese objetivo no se alcanza en un momento – Santos, Latorre, Varela, Batlle, Herrera o como sea -, no es cuestión de un hito, sino de un proceso. Al final del siglo 19 se seguía discutiendo si éramos o no una provincia. Quizás el país comienza a pensarse antes de todos ellos, pero lo que sucede es que hay distintas lecturas del pasado. La obra de historiadores y dirigentes políticos o sociales – Larrañaga, los constituyentes, Bauza y los ya mencionados – muestra que hay distintos modos de construir lo nacional. No son lo mismo y, sin duda, en el caso uruguayo el Estado construye la Nación, pese a aquellos que creen descubrir elementos protonacionales antes de la constitución del Estado. Más allá de la existencia de un elemento criollo local, creo que es desde el Estado que se construye la Nación, que no se termina de consolidar hasta avanzado el siglo 20.

SI QUE HUBO INFLUENCIA INDÍGENA

- ¿Cómo influyó la supuesta eliminación del elemento indígena?

- Recientes estudios realizados por investigadores de Antropología de la Facultad de Humanidades de la Universidad de la República muestran que la presencia porcentual e incluso étnica y biológica del mestizo o el indígena es mucho mayor que la que siempre quisimos reconocer, sobre todo en la parte norte del país, la de mayor mestizaje, fundamentalmente guaraní. El proyecto creado para Uruguay durante los siglos 19 y 20 fue construido en base a esa excepcionalidad, según la cual los indígenas fueron eliminados y seríamos más europeos. Cada nación se construye en base a la excepcionalidad; más: la idea de lo nacional es la de lo excepcional, qué diferencia a unos de otros. Y si la idea nacionalidad necesita de la diferencia, en Uruguay el proyecto diferenciador fue clasista y racista, lo que está cambiado ahora, con el racismo en clara retirada y un nuevo proyecto que busca su razón de ser no por el lado étnico, sino por el de la democracia e igualdad generalizada. Pero creo que esto es falaz, porque este es un país altamente fragmentado socialmente, y cada vez más, a pesar de los intentos de distintos sectores por amortiguar o establecer equilibrios. Las brechas sociales son cada vez mayores, y eso no tiene nada que ver con aquello de la “sociedad amortiguadora” que explicaba Carlos Real de Azúa, vinculado a una de las maneras uruguayas de ser, rasgo que sigue presente.

- Entonces, ¿qué implica esa fragmentación?

- Los rasgos de identidad se dan por comparación, uno no es “en sí” sino “por diferencia”. Ser uruguayo no es tanto lo que somos como lo que no somos, y, en esa construcción de lo que no somos, una de las ideas es que “no somos tan latinoamericanos porque no somos desiguales, la nuestra es una sociedad más democrática y etcétera, etcétera…”. Si en parte hay razones para esa afirmación, por otro es también una necesidad, pues, de otro modo, ¿qué somos? Incluso, cierta negación del elemento afrodescendiente como formador de nacionalidad, a pesar de su fuerte presencia simbólica, es un recurso que han manejado ciertos imaginarios para esa construcción: “no somos porteños porque aquí los afroamericanos son mucho más”.

LA IZQUIERDA Y LA INEQUIDAD

- ¿Qué puede hacer la izquierda acerca de esos desequilibrios y desigualdades?

- Recién llegada al poder, deseo que haga algo respecto a la inequidad, pero la fragmentación a que me refiero no es un proceso que se pueda resolver o remitir por decreto ni a corto plazo, pues sus causas fueron acumulándose a lo largo de muchas décadas y su solución es de largo plazo. Una vez leí un artículo donde se afirmaba que suponiendo los mejores planes, reformas y ayudas para el crecimiento y la mejor distribución del ingreso, en Uruguay y otros países existe entre tres y cinco por ciento de sectores pobres absolutamente irreductible, un grupo de infraconsumo que es irrescatable.

- Eso implica también subculturas de la delincuencia, la de “vamo’ arriba los chorros”.

- No me refería a ese extremo, por más que es verdad que existen subculturas con valores radicalmente distintos, cuyos miembros están absolutamente convencidos de ellos. También hay grupos de esas características en el otro extremo, neonazis o similares. Aludía a lo que algunos llaman un “cambio de civilización”, que es esa revolución tecnológica, social, cultural y económica de los últimos 20 años, y es tan grande que, además de profundizar diferencias etarias, generacionales, lleva a una especie de difícil universalización de proyectos.

- Entonces, ¿no existen universales?

- Lo único universal es la televisión, el 97 o 98% de la población la consume; pero, a su vez, esa universalización no es única, no hay momentos en que la audiencia vea lo mismo, está fragmentada en opciones – más con el desarrollo de las opciones cable -. Uno puede “no enterarse” de lo que pasó en tal acontecimiento; yo y mi vecino sabemos cosas muy diferentes del mundo.

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Moneda y sellos, instrumentos
para crear referentes smbólicos


“Sobre las identidades, identificaciones y símbolos de los uruguayos tengo una opinión bastante diferente a la generalmente sostenida como cierta o respondiendo a la realidad”, advirtió Achugar. “Creo que lo realizado en el siglo 20, y especialmente desde la generación del 45, es la construcción de una serie de símbolos y referencias de la cultura nacional que pertenecen a la clase media”.
“Como director del Observatorio de Políticas Culturales de la Facultad de Humanidades puedo comentar una encuesta que hicimos sobre imaginario y consumo cultural en asentamientos de Montevideo. Entre las preguntas estaban ¿qué significa para usted ser uruguayo?, ¿qué lo hace sentir más uruguayo?, ¿el asado, el mate, la celeste’; ¿sabe quién es Juan Carlos Onetti, Joaquín Torres García, Ruben Rada?”
Las respuestas “fueron muy significativas, si bien el mate aparece como elemento de autoidentificación – es supraclasista y tiende a la horizontalidad recorriendo todos los estratos - , otros supuestos elementos de identificación no lo son tanto, no tienen presencia como referentes nacionales en ese sector”.
Por ejemplo, “no aparece que Torres o Pedro Figari sean ‘los’ pintores nacionales, y eso prueba que son ciertos elementos de la clase media o de una elite ilustrada los que sí creen en esos valores; tanto es así que en la encuesta algunas de esas personalidades no se identificaban por quién eran o habían hecho, sino por que su imagen aparece en un billete, ‘el (o la) del billete’. Desde el siglo 19 hay una política de Estado muy clara de utilizar la moneda y los sellos como instrumentos para crear identidad nacional, símbolos impuestos como referente.
Seguramente, de todas maneras las clases bajas tienen más idea de quien es Pettinati o el grupo de cumbia plancha La Plebe que la de quien fue Juana de Ibarborou, ‘la de los billetes de mil pesos’. Coexisten dos modos de identificarse; uno, de clase media - educada y formada -, y otro de la mayoría excluida”.
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Reveladora encuesta sobre consumo e
imaginarios culturales en asentamientos

El director del Observatorio Universitario de Políticas Culturales de Uruguay (CEIL-CEIU) de la Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación en la Universidad de la República, profesor Hugo Achugar, anunció que la institución había realizado entre el 19 al 21 de mayo de 2006 una encuesta de consumo y comportamiento cultural en asentamientos de Montevideo y adelantó unos datos, que ahora fueron ampliados.
La información continúa en proceso de análisis por parte del equipo de investigadores integrado por Achugar, Sandra Rapetti, Susana Dominzaín y Rosario Radakovich. El análisis completo y el resto de la información estará pronto a fines de año.
El universo de investigación es la población mayor a 16 años residente en asentamientos de Montevideo, con una muestra de 440 casos. Por ese camino se llegaron a datos muy interesantes, como que 12% de 18 años y más de edad declaró no tener credencial cívica.
De acuerdo con lo declarado a la pregunta sobre lugar de residencia de sus padres, el 11% respondió “en este barrio”; 18, 8% “en un barrio parecido”; 50% “en un barrio mejor” y 6% “en un barrio peor”. Al indagarse acerca del deseo de mudarse de barrio el 53,5% dijo que desearía mudarse; habiendo una notoria diferencia por sexo pues el deseo de mudarse es un 12% mayor en las mujeres que en los hombres.
En cuanto a hábitos de lectura, 64,7 de la población que vive en asentamientos manifestó que lee libros, diarios o revistas “siempre”, “casi siempre o “a veces”. Entre quienes responden no leer “ningún” libro, diario o revista, las razones de no lectura más señaladas “no le gusta” o “no le interesa” a un 18%, “no tiene tiempo” un 9%, le cuesta leer o tiene problemas en la vista un 6%. Ante la misma pregunta, en el 2002 el 82.5% de la población a nivel nacional declaraba leer diarios, revistas o libros siempre o a veces.

LIBROS, CINE, TEATRO

Del total de la población de los asentamientos, el 51,4% afirmó no haber leído un libro en el último año y un 15, 7% dice leer más de 3 libros por año. En el caso de los hombres un 59% declara no leer libros y un 12% afirma leer más de 3 libros por año, el 19% de las mujeres declaran leer más de 3 libros por año. El 24% lee diarios al menos “una vez a la semana”, pero sólo el 2.4% lee “todos los días”. Un 27% de las mujeres indican que lo “leen ocasionalmente” y los hombres lo hacen en un 20%.
Con respecto a la asistencia al cine, el 68% declara que “hace años que no va” y el 13% que “nunca fue” al cine. En el 2002, a nivel nacional un 46% declaraba que hacía años que no iba al cine, mientras un 7% afirmaba no haber ido nunca. Un 50% declara no haber ido “nunca” a una función de teatro y un 44% afirma que “hace años que no va”. Preguntados cuál era la razón de no asistir al cine, el 37% declaran no ir al cine porque “las entradas son caras” y un 22% por “no tener tiempo”, y, para no asistir al teatro, un 20% afirma que “las entradas son caras” y un 14% manifiesta “no tener tiempo” mientras que el 42% dice que “no le interesa”. Nuevamente, desagregando por sexo: queda claro que a los hombres les interesa menos pues mientras el 48% manifiesta que “no le interesa”, en el caso de las mujeres el no interés es de un 37%.

MUSICA Y TELEVISION

En relación a gustos musicales, se dió la opción de señalar tres tipos de música en orden de preferencia, esto dio como resultado que el 42% de la población de los Asentamientos señaló como primera opción a la música tropical, seguido por un 19% que mencionó el folklore, mientras que el rock solo aparece con un 11%. A nivel nacional, en 2002, el folclore era elegido por un 41%, tropical/salsa/merengue por un 36% y el rock-pop por un 27%. Estos datos en Montevideo, en la zona 3 – la de menor nivel socio-económico- en 2002 indicaban la preferencia siguiente: tropical/salsa/ merengue 46%, folclore 42% y rock-pop 20%.
El 96% de la población de los asentamientos mira televisión. El 63 % lo hace entre una y tres horas por día y un 28 % entre 4 y 6 horas diarias. Preguntados acerca del tipo de programas que ve más, el 36% señaló los informativos y el 25% las telenovelas. A nivel nacional, en 2002 al preguntárseles qué tipo de programas veía: más el 71% señaló los informativos, películas el 49% y telenovelas el 33%. Por otra parte, un 87% de la población encuestada en los asentamientos de Montevideo, señala estar de acuerdo con que “se debería pasar menos programas argentinos”.

HOGAR, PLAYA

Con respecto al uso de Internet el 17% indicó que la usa “una vez al mes”. El 63% “nunca” usó Internet. Por otra parte 1 de cada 10 declaró tener computadora en su casa (10%). En el año 2002, a nivel nacional, el 27 % señalaba que usaba Internet al menos “una vez al mes”, mientras un 69% sostenía que “nunca” había usado. Ese mismo año a nivel nacional el 25% tenía computadora en su casa. Ese mismo año, en la zona 3 de Montevideo –la de menor nivel económico- el 16% decía tener computadora en su casa. Además, el 26% no tiene teléfono, el 36% tiene DVD o video y un 29% tiene TV cable. A nivel nacional en el 2002, el 27% declaraba no tener teléfono, el 47,5 % dijo tener DVD/ video y más de un 50% tener cable.
En cuanto a la asistencia a la playa, el 46% declaró que “ hace años que no va” a la playa, el 2% “nunca fue” y el 20% afirmó que concurrió “una o dos veces.”
En la pregunta ¿Qué le hace falta al barrio, donde vive?, se ofrecían las siguientes opciones: un club deportivo, una huerta, un lugar para aprender música, un taller de teatro, un lugar para aprender computación, una radio comunitaria, un lugar donde se pueda acceder a Internet, un cine, un lugar para bailar. Cabía la posibilidad de señalar “Otra cosa” y de especificar. Se solicitaba que indicaran hasta dos opciones en orden de preferencia. Las opciones con mayor porcentaje de preferencia fueron las siguientes: el 36% consideró que falta un club deportivo, el 22% señaló que falta una biblioteca y el 16% un lugar para aprender computación. Un lugar para aprender música recogía la adhesión de un 4,6% y la huerta el 5%. La radio comunitaria alcanzaba un 3% mientras el resto recogían adhesiones menores a 3%. Sin embargo, cuando la pregunta en otro momento de la encuesta fue “Cree que es necesaria una biblioteca en el barrio” el 94% afirmó que sí era necesaria.

OPINIONES

Preguntados acerca de si estaban de acuerdo o en desacuerdo con distintas afirmaciones: el 71% señala estar de acuerdo en que el “Uruguay abra sus puertas a gente de otros países”; el 64% considera que “la viveza criolla es útil” y el 90% sostiene que “a los uruguayos nos cuesta cambiar”. El 84 % señala que “los uruguayos se quejan demasiado”. El 62% señala que “el Uruguay tiene futuro”. En la encuesta nacional realizada en agosto de 2002, un 45, 8% sostenía que “la viveza criolla es útil”; el 48 % estaba de acuerdo con “abrir las puertas de Uruguay a gente de otros países” y un 86 % opinaba que a “los uruguayos nos cuesta cambiar”. El 70 % señalaba que “los uruguayos se quejan demasiado” y el 68% pensaba a nivel nacional que “el Uruguay tiene futuro”
En cinco años ¿cómo piensa que va a estar su familia?: el 73 % piensa que va a estar mejor, el 14% cree que va a estar igual, el 5,8% que va a estar peor y un 7% no sabe/no. “¿Qué lo hace sentir más uruguayo?” ofrecían las opciones: la Cumparsita, la Celeste, Maracaná (el mundial del 50), el asado, la rambla/ las playas, el mate, el carnaval, el Pericón Nacional. Cabía la posibilidad de señalar “Otra cosa”. Se solicitaba que indicaran hasta dos opciones en orden de preferencia. En esta pregunta el 38% indicó “el mate”, el 24% optó por “el asado” y el 12 % por “la Celeste”. Tanto en el asado como en el caso de la Celeste hay un mayor porcentaje de hombres que manifiestan sentirse más uruguayos, en el caso de la Celeste la proporción es de 3 hombres por cada mujer. En el caso del Pericón Nacional un 6% de las mujeres eligieron esta opción mientras que solo un 0,6% de los hombres lo señalaron. Solo 30% indica que va seguido o participa en partidos de fútbol. Desagregado por sexo da que un 70% de los hombres sí lo hacen.

PERSONAJES DEL URUGUAY

Más de la mitad de la población de los asentamientos en Montevideo no sabe quien es Joaquín Torres García: el 36% señala no saber de quien se trata y el 22% dice que es escritor o poeta. Un 16% dice que sabe quien es pero no menciona su profesión y apenas el 24% afirma que es un pintor. Rubén Rada es reconocido como cantante uruguayo por dos tercios de la población de los asentamientos (el 68,5 %). El tercio restante señala que lo conoce aunque no indica su profesión. Juana de Ibarbourou por su parte es reconocida como poeta o escritora por un 53,4%. Un 33,8% indica que sabe quien es aunque no menciona cual es su profesión. Por otra parte, cerca de un 3% piensa que es una pintora, una cantante de tangos o la identifica como “la del billete”.
Un 38% no sabe quien es o que hacía José Enrique Rodó, un 30% dice conocerlo pero no todos logran identificar que hacía, el resto se distribuye entre respuestas que lo identifican como pintor, escultor, presidente, “alguien importante”, “fundador del Parque Rodó” y fundador de escuelas o “el del billete”. Por otra parte, solo un 12% no logra identificar a Jorge Drexler y varios además de su condición de músico destacan el que haya ganado el Oscar. Mientras que a Idea Vilariño un 3% la identifica como escritora o poeta, un 2% dice conocerla pero no identifica que hace y el resto no sabe quien es o le adjudica otras actividades como ser cantante de rock, política, actriz, diseñadora o vinculada a la murga.
En cuanto a religión, 36% señala haber asistido a Iemanjá y un 55% a la Virgen de Lourdes.
Una de cada cinco personas (21%) que vive en los asentamientos de Montevideo piensa que las diferencias sociales tienen que ver con “injusticia social”, “desigualdad social” o “mal reparto de la riqueza”. El 22% considera que es mérito individual, por capacidad y desempeño. El 15% que se debe a herencia familiar o a condición social de origen. Casi el 9% considera que es una cuestión de destino, de suerte o que siempre fue así. La diferencia de sexo se manifiesta frente a la opinión de que las diferencias tienen que ver con injusticia o desigualdad social o a un mal reparto de la riqueza, donde los hombres eligen en un porcentaje sensiblemente mayor esta opción. El porcentaje de las mujeres es mayor en las opciones referidas a mérito propio, capacidad de trabajo o herencia familiar.
--------------------------------------------------------------------------------------------LA MITAD DE LA POBLACION NO FINALIZO LA ESCUELA; EL 90% SABE QUIEN ES NATALIA OREIRO


Ampliaron datos sobre consumo cultural en los asentamientos de Montevideo
El análisis de los datos obtenidos por el Observatorio Universitario de Políticas Culturales durante 2006, confirmó que los medios audiovisuales tienen gran importancia en la población que vive en los asentamientos. Aun así, existen notorias diferencias entre quienes residen en ellos desde diez años y quienes lo han hecho por un período inferior a cinco años.
El Departamento de Cultura de la Intendencia de Montevideo (IMM), el Ministerio de Vivienda, Ordenamiento Territorial y Medio Ambiente (Mvotma) y el Observatorio Universitario de Políticas Culturales de la Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación presentaron las conclusiones obtenidas a partir de la investigación "Imaginarios y consumos culturales en asentamientos de Montevideo".
Durante la presentación estuvo presente Mauricio Rosencof, director de Cultura de la IMM, quien destacó a partir de los datos obtenidos que el país "es como un espejo roto", en el cual "cada uno se ve en un fragmento distinto". Las diferencias se destacan incluso entre personas que viven en un mismo asentamiento.
Rosencof subrayó la necesidad de "amalgamar los fragmentos" y desarrollar "políticas integradoras" que posibiliten la difusión del conocimiento, que para unos resulta "obvio" y para otros es absolutamente desconocido.
Por otra parte, dijo que la escuela tiene que ser el sustento que unifique la variedad de elementos culturales, mientras que los medios de comunicación deben reforzar los aspectos educativos, porque "la tevé abierta no proporciona otra cosa que distracción".

Población heterogénea
La investigación se centró en el estudio del consumo y el imaginario cultural en situaciones de pobreza. Para ello se trabajó con una muestra de 440 personas que viven de asentamientos irregulares de Montevideo, las cuales fueron discriminadas en tres grupos de acuerdo al tiempo de residencia: menos de cinco años, entre seis y diez años y por un período superior a los diez años. Casi un 80% de los entrevistados declaró que vive en asentamientos desde hace más de seis años, lo que de alguna manera reduce el protagonismo de la crisis económica vivida durante 2002.
El nivel educativo superior y la mayor cantidad de años de educación se comprobaron en la población que habita en asentamientos desde hace más de diez años, aún cuando la mitad de este grupo no cursó primaria.
Las diferencias de intereses varían de una franja a otra. Quienes residen en asentamientos desde hace menos de cinco años manifestaron como necesidad la presencia de un club deportivo en el barrio, casi la mitad destacó la importancia de una biblioteca y en último lugar solicitaron un espacio donde aprender computación.
La población que ha vivido en estos lugares por períodos mayores a seis años pero menores a diez también destacó la importancia de un club deportivo, pero en segundo lugar solicitaron un lugar para aprender computación, en lugar de una biblioteca. Por último, las personas que viven en asentamientos hace más de diez años coincidieron con los de la primera franja, pero destacaron levemente la importancia de tener un lugar donde aprender computación.
Hugo Achúgar, de la Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación (Udelar), explicó que los datos obtenidos cuentan con "insumos" para quienes tienen "la responsabilidad de generar políticas públicas culturales y sociales". Se pueden considerar así las necesidades básicas culturales insatisfechas, no sólo a nivel individual sino también desde el punto de vista de la comunidad.

Referentes mediáticos
En la encuesta efectuada en los asentamientos se observó además cuánto se conoce sobre la cultura nacional. Para ello se incluyeron personajes provenientes del "parnaso nacional tradicional", como Juana de Ibarbourou, Joaquín Torres García o Juan Manuel Blanes, junto autores contemporáneos, entre ellos Idea Vilariño y Juan Carlos Onetti. Integraron la lista también China Zorrilla, Ruben Rada, Natalia Oreiro, Fata Delgado y otros artistas nacionales de la actualidad.
Las respuestas confirmaron que los pobres más recientes son los que están menos vinculados con los valores culturales presentes en la educación formal, expresó Achúgar. El consumo cultural es discontinuado y bajo, salvo a través de la televisión.
El nombre de Juana de Ibarbourou no fue reconocido por casi un 53% de la población, mientras que el resto de las figuras de la cultura no mediática no alcanzaron un 50%.
Por otro lado, Natalia Oreiro fue reconocida por un 90% de los encuestados, mientras que China Zorrilla alcanzó un 80%, y Ruben Rada y Marta Gularte lograron ser identificados por un 70% de la población. Asimismo, el Fata Delgado superó el 65%, y el grupo La Plebe, de música villera, fue identificado por un 50% de los consultados.
La presencia de libros, discos o cassettes fueron elementos considerados como elementos de cultura. Un 26% de la población consultada manifestó no tener libros y un 19% dijo no tener discos o cassettes.

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